martes, 18 de noviembre de 2008

La adrenalina es una droga. Eso dicen. La produce tu cuerpo, un subidón, un colocón de primera. Tu corazón bombea a mil por hora, o eso me han contado, y tus sentidos se extienden por todos los rincones de tu piel, hasta llegar a los límites geográficos de tus pies, dedos, orejas, manos…El espacio cambia, se transforma. El tiempo se para mientras tú notas cómo pasa veloz ante ti. Orgasmos, orgasmos sucesivos, contraposición.

Cómo encontrar esa sensación sin que mi cuerpo esté en pre- aviso para ello…cómo alejarme de mi misma para desconocerme y volver a sorprenderme…

Es eso lo que deseo más que nada, una entrada tóxica y letal que ponga todo del revés.

1 comentario:

El Tigre de Mompracem dijo...

Hola!.

Cuando menos te lo esperas aparece esa droga!. Las emociones son así. No desesperes

No hay que buscarla... salvo que quieras acelerar en las curvas o lanzarte al vacío...

No hay que arrastrarse para encontrarla y no te aprisiona como las otras drogas.

No te mata (o eso creo) aunque su uso excesivo tampoco es bueno.

Me ha encantado tu blog!. Animo con él!

Un saludo