
Y se fue…desolado por morirse sin ella…García Márquez.
Me gustan las despedidas…siempre salen a la luz cosas ocultas…
No me canso de repetir esa frase, me la sé de memoria, con sus justas tonalidades y sus subidas y bajadas de intenciones.
Aquí estamos, el resplandor de mi ventanita virtual ilumina las teclas, la música tintinea y recrea algo parecido a ti. Me recorren estados de ánimo como espasmos secos, neurótica, optimista, romántica, triste, extraña. Por ese orden.
Me gustan las despedidas, pero, olvidé decir, me gustan más cuando soy yo la que se va, suelto mis cosas ocultas y agarro firme la maleta, levantando un poco mi sombrero. Entonces me voy segura de que te quedas mirando mi espalda, pensando en mis tonalidades, subidas y bajadas.
He pensado en dejar de verte. Y no, yo no soy el problema, ni pienso volver a repetir semejante estupidez. En ningún momento dejo de ser yo misma, ni siquiera cuando no me reconozco, te miro y te miento sin parar, es tu trabajo descubrir la verdad que araña mis pupilas por dentro.
Aún ninguna despedida me agarró del brazo para susurrarme sus cosas secretas, por eso aún no me he quedado aquí.
“se fue, se fue, se fue…desolado por morirse sin ella”…
…….pero ella se quedó…….
¿desolada?
Me gustan las despedidas…siempre salen a la luz cosas ocultas…
No me canso de repetir esa frase, me la sé de memoria, con sus justas tonalidades y sus subidas y bajadas de intenciones.
Aquí estamos, el resplandor de mi ventanita virtual ilumina las teclas, la música tintinea y recrea algo parecido a ti. Me recorren estados de ánimo como espasmos secos, neurótica, optimista, romántica, triste, extraña. Por ese orden.
Me gustan las despedidas, pero, olvidé decir, me gustan más cuando soy yo la que se va, suelto mis cosas ocultas y agarro firme la maleta, levantando un poco mi sombrero. Entonces me voy segura de que te quedas mirando mi espalda, pensando en mis tonalidades, subidas y bajadas.
He pensado en dejar de verte. Y no, yo no soy el problema, ni pienso volver a repetir semejante estupidez. En ningún momento dejo de ser yo misma, ni siquiera cuando no me reconozco, te miro y te miento sin parar, es tu trabajo descubrir la verdad que araña mis pupilas por dentro.
Aún ninguna despedida me agarró del brazo para susurrarme sus cosas secretas, por eso aún no me he quedado aquí.
“se fue, se fue, se fue…desolado por morirse sin ella”…
…….pero ella se quedó…….
¿desolada?

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