domingo, 9 de octubre de 2011

las caperucitas de lenguas colgantes y pelo erizado.


Mi acta de nacimiento lo asegura:
Soy Caperucita Roja
como la manzana que mi abuela comía
con su dentadura falsa.
Ése es mi nombre.

Hija espuria de Cenicienta
me sentía culpable de retozar en el bosque
mientras ella barría la casa,
                                               el patio
y el corredor del cielo.
¿O acaso era la vecina?
No lo recuerdo bien.
Hace tanto que sucedió
que ignoro si soy su hermana o su hermanastra
¿O acaso el lobo feroz?
Porque así me llaman
                                   cuando decido recorrer los caminos
a pesar del bosque
a pesar de mi caperuza
a pesar de mí misma