toda tu vida has sido pobre. como no conoces otra cosa, no sabes de dolor. no sabes de golpes que queden más abajo del suelo, ya tocaste el asfalto pedregoso así que poco te queda para despegar, cualquier saltito será más altura que donde ahora estás.
nunca has sentido más oscuridad que la que te invade cuando estas solo, pero aprendiste a acunarte con ella, el sol te traspasa y no te quema.
tú que nunca lloraste por no tener lágrimas para la próxima vez, que nunca reiste porque lo bueno estaba por llegar.
a ti, a ti te quieren traspasar, diseccionar, te quieren violar tu cuerpecito inerte, a ti, te quieren meter sus miedos, inundarte de sus pesadillas, tú, que siempre hablabas con los muertos, ahora quieren hacerte temblar.
saca tu fuego. saca tu fuego. saca tu fuego. enseña los dientes. ¡Nunca fuiste tan libre ni tan pobre!
domingo, 29 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
teatro
cada vez me fío menos de esas personas cuyo lema es "yo soy sincero, aunque duela"...espero que no se me vaya la idea entre parrafadas cansinas, lo que quiero es decir es que hasta esa afirmación es una gran mentira.
Contínuamente nos volvemos catárticos, y nos encanta; salir a pasear un día nublado mientras enciendes un cigarrillo...leer en el rincón de una terraza vacía, hablar con desconocidos, enamorarnos de no sé qué chispa, ver amelie...las frases se repiten en nuestros labios porque se repiten en nuestras cabezas, como fotogramas de una antigua película francesa.Las vivimos como popias después de haberlas vivido en otras personas, un escenario que nos resulta conocido,un papel en una obra, unas cuerdas que nunca van solas. Creemos tener el control pero lo cierto es que la monotonía nos asusta y la curiosidad nos incita, lo subibajas cotidianos nos hacen sonreir.
De modo que, deberíamos aceptar que la verdad es algo incoloro, absoluto y aburrido, o bien que nuestra "sinceridad", nuestras ansias de decir-vivir- coherentemente, sólo nos resultan coherentes si se llenan de irregularidades, de oposiciones, de incoherencias al fin y al cabo, de ficción.
Tu sinceridad me salpica con gotitas de "esto sí", "esto no", luchando porque todo sea a tu manera...y eso por supuesto, aunque duela! a base de dosis letales de tu sinceridad, me vas convirtiendo en ti...hasta que un día sólo te quede decir:
- cariño no eres eso que tanto esperaba...necesito un poco más de ficción francesa.
si partimos de que sólo se trata de teatro...llegaremos a verlo más claro.
Contínuamente nos volvemos catárticos, y nos encanta; salir a pasear un día nublado mientras enciendes un cigarrillo...leer en el rincón de una terraza vacía, hablar con desconocidos, enamorarnos de no sé qué chispa, ver amelie...las frases se repiten en nuestros labios porque se repiten en nuestras cabezas, como fotogramas de una antigua película francesa.Las vivimos como popias después de haberlas vivido en otras personas, un escenario que nos resulta conocido,un papel en una obra, unas cuerdas que nunca van solas. Creemos tener el control pero lo cierto es que la monotonía nos asusta y la curiosidad nos incita, lo subibajas cotidianos nos hacen sonreir.
De modo que, deberíamos aceptar que la verdad es algo incoloro, absoluto y aburrido, o bien que nuestra "sinceridad", nuestras ansias de decir-vivir- coherentemente, sólo nos resultan coherentes si se llenan de irregularidades, de oposiciones, de incoherencias al fin y al cabo, de ficción.
Tu sinceridad me salpica con gotitas de "esto sí", "esto no", luchando porque todo sea a tu manera...y eso por supuesto, aunque duela! a base de dosis letales de tu sinceridad, me vas convirtiendo en ti...hasta que un día sólo te quede decir:
- cariño no eres eso que tanto esperaba...necesito un poco más de ficción francesa.
si partimos de que sólo se trata de teatro...llegaremos a verlo más claro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
